viernes, 6 de marzo de 2009

Palmas y Plumas (Porque un Angel me lo pidio)

“Era una noche fría, como lo eran todas las noches de invierno y la mujer sentada frente a la ventana se marchitaba...como lo hacia todas las noches frías de invierno...”

-Tachón, tachón, tachón...tendría que inventarme algo mejor...-

La niña con ojos llenos de mundos inconclusos muerde la misma pluma que acababa de destruir una vida a tachonasos, duda un poco...mira al techo y se rasca la palma de su mano izquierda ansiosamente, cuando de pronto una idea atraviesa su mirada y comienza a escribir al mismo tiempo que de la palma de su mano izquierda parece brotar un pequeño destello verde...

“La hechicera esta parada en un peñasco de árida piedra clavada en el tempestuoso mar, susurra unas cuantas palabras que solo el viento alcanza a escuchar mientras que de sus manos alzadas comienza a brotar una luz blanca irradiante; En el mar a sus pies se alza un torbellino de azules océanos que es montado por un triton de antigua estirpe, el solemne soldado marino hace una reverencia a su nueva ama y sale disparado hacia donde se encuentra el necromante contra el que la hechicera se enfrenta...”

-No, no, no... ¡Si a mi se me antojaba escribir de amor!-

La niña se rasca la cabeza desesperada...

-Este debería ser el problema que ocupe a la nación, a nadie le sale ya escribir de amor... no a menos que sea para novelas de televisión...pobre amor, abaratado amor, empaquetado y vendido al mejor postor... Ya nadie puede escribir una palabra sincera de amor, de hadas o ilusión... quien lo hace termina vendiéndole la idea a hollywood....-

La niña cono ojos de mil mundos colapsando se deja caer en su cama y rasca ansiosamente la palma de su mano izquierda sin darse mucha cuenta que ahora rasca las raíces de un pequeño codito verde que comienza a echar diminutas ramitas; Mira hacia el techo unos cuantos minutos sin moverse y después de dar un largo suspiro se echa las colchas encima hasta taparse de los pies a la cabeza.

-Ahora aquí estoy yo, sola... y esta colcha no es una colcha, es una cúpula donde duermen mis estrellas y ahí abajo no esta mi colchón, esta la playa y una casita hecha de arena. Ahora no estoy yo, ni estoy sola, porque estoy dentro de la casita de arena y en medio de ella hay un árbol de almendras... Nunca he visto un árbol de almendras, pero me imagino que es así de bonito como este, con su tronco grande y fuerte y todas sus flores abiertas... Toda la casita huele a almendras y brisa de mar y ahora desde el horizonte se ve la silueta del barco que traerá...-

Y la niña cierra sus ojos que ahora son los ojos de todos sus sueños y de su palma izquierda siguen brotando ramitas delgadas; la pequeña planta mide ya casi un metro...

(Y la que escribe el cuento de la niña que escribe cuentos, muerde su pluma, se rasca la cabeza, tacha frases y voltea al techo...después de un rato sigue escribiendo)

De las delgadas ramitas comienzan a brotar pequeños racimos de moradas flores que, al abrirse dejan ver en su interior 3 pequeñas florecitas blancas unidas por su tallo.
Y la niña con ojos almendrados y sueños como cuentos no se ha dado cuenta que cada primavera brota de su palma izquierda una enredadera de verdes y morados, ella solo sigue soñando y esperando talvez algún día poder finalmente escribir un cuento de principio a fin...

(Y la que escribe el cuento de la niña que sueña cuentos, se da cuenta que ella no es de las que cuentan de grandes guerras mágicas, de novelas de amor o drama... se da cuenta que ella solo sabe contar cuentos de niñas con buganvillas en la palma izquierda de su mano, que sueñan con cuentos y solo pueden contar sus sueños como borregos... y ahora después del punto final, la que escribe de niñas, palmas y plumas se va a la cama soñando, deseando tener algún día una hermosa plantita de buganvilla brotando de su mano izquierda)...

Punto final.

1 comentario:

Hada Flores dijo...

Los cuentos no terminan,hasta que la pequeña asi lo quiera,las ramas de buganbilias jamas crecen si ella no lo permite,los mares antiguos protectores de magia espumosa nunca revelaran sus secretos si ella no lo desea... y las flores magicas nunca floreseran en las palma de la pequeña,si ella no deja de ecribir.